Basílica de San Pietro in Vincoli (San Pedro Encadenado)

Basílica de San Pietro in Vincoli (San Pedro Encadenado)

La basílica de San Pietro in Vincoli se construyó en el siglo V d.C con la ayuda de la emperatriz Licinia Eudossia. La basílica toma su nombre del hecho de que en su interior se conservan las cadenas que, según la tradición, se utilizaron para encadenar e inmovilizar a San Pedro durante su encarcelamiento. Una serie de excavaciones ha revelado que, antes de la construcción de la basílica, había habitaciones más antiguas con decoraciones en mosaico. La basílica presenta un patio que alberga una pequeña fuente con planta hexagonal.